Inicio/Artículos/Conciliación

Ser manso no es ser menso

«Licenciado, si yo acepto ese arreglo, mi familia va a pensar que soy un tonto.»

Lo he escuchado decenas de veces, con esas palabras o parecidas. Casi nunca viene de un hombre cobarde. Viene de un hombre cansado que no quiere que lo vean cansado.

Y ahí hay una confusión que cuesta años y millones: creer que buscar la paz es dejarse.

El menso cede porque no sabe lo que vale. El manso cede porque sí lo sabe y elige.


Hay una palabra que me interesa rescatar, porque la cultura la arruinó. Manso. Hoy suena a débil, a apagado, a que lo pasan por encima. No es eso. Manso es la fuerza que se tiene bajo control. Un caballo manso no es un caballo sin fuerza: es un caballo con toda la fuerza y con dirección.

Y mi trabajo, después de veintiocho años, consiste casi siempre en lo mismo: ayudarle a alguien a pasar de menso a manso sin pasar por el pleito.

Las diferencias, una por una

No se puede conciliar desde la debilidad. La conciliación se hace de pie.

Cómo se llega manso a una negociación

Esto es técnico y se puede preparar. Nadie llega manso por temperamento: se llega manso por trabajo previo. Son cuatro cosas:

  1. 1Sepa su piso. Cuál es el mínimo que acepta, decidido en frío, antes de la reunión, y escrito. Si no lo escribe, el piso se lo mueve la conversación.
  2. 2Sepa su alternativa. Qué pasa si no hay acuerdo: cuánto dura el juicio, cuánto cuesta, qué probabilidad real tiene. Quien conoce su alternativa deja de tenerle miedo a la palabra «no».
  3. 3Separe el monto del agravio. El agravio se trabaja en otro lado — con su pastor, con su terapeuta, con quien usted confíe. En la mesa solo cabe el monto. Mezclarlos es lo que hace que la gente rechace arreglos buenos.
  4. 4Vaya acompañado. No porque no pueda solo, sino porque el que está adentro del conflicto no ve el conflicto. Para eso existe un abogado conciliador, y para eso existe una mesa con un tercero.

Y lo que sí es ser menso

Para que no se malentienda nada, le digo también dónde está el límite. Es menso, y no manso:

Si hay violencia o amenazas, esto no es una negociación y no se trata como tal. Busque ayuda de inmediato — en Costa Rica, la línea 9-1-1 y los juzgados de violencia doméstica atienden esto con medidas de protección.

Por qué me importa esta palabra

Soy cristiano y no lo esconde la página. La frase de la que vivo dice «bienaventurados los que trabajan por la paz». Trabajan. No los que la desean, ni los que se aguantan: los que trabajan. La paz es un oficio y da trabajo, y a veces el trabajo consiste en sostener un límite durante meses.

Eso es lo contrario de dejarse. Y es lo que trato de que entienda cada persona que se sienta frente a mí convencida de que ceder la va a dejar en ridículo.

Los dos expedientes de este caso

Expediente I

El jurídico

  • Mi derecho real
  • Mi prueba
  • Mi alternativa al acuerdo
  • El piso que acepto

Expediente II

El emocional

  • Vergüenza
  • Qué dirá la familia
  • Cansancio
  • Orgullo
  • Ganas de que termine

Qué hacer · el método R.A.A.

Reconocer

Reconozca si lo que lo detiene es el derecho o el qué dirán. Son dos problemas distintos y solo uno se resuelve con abogado.

Aceptar

Acepte que ceder algo no lo hace tonto, y que aguantar todo no lo hace fuerte. El punto medio se llama criterio.

Accionar

Escriba su piso antes de la reunión, averigüe su alternativa real, y vaya acompañado. Manso se llega preparado.

Preguntas frecuentes

¿Y si la otra parte interpreta mi disposición a conciliar como debilidad?

Pasa, y se neutraliza con una sola cosa: que su propuesta vaya acompañada de la alternativa. «Prefiero arreglar hoy; si no hay acuerdo, el lunes presento la demanda y estoy listo para eso.» Quien puede ir a juicio y ofrece no ir, no está cediendo: está dando una opción.

¿Cuándo no se debe conciliar?

Cuando hay violencia o amenazas, cuando la otra parte ya incumplió acuerdos previos, cuando lo que le ofrecen está por debajo de su piso, y cuando el otro solo busca ganar tiempo. En esos cuatro casos el camino es el límite, no la mesa.

¿La conciliación tiene valor legal?

Sí, un acuerdo bien hecho y homologado tiene fuerza y se puede ejecutar; por eso importa cómo se redacta. Un acuerdo mal redactado es un segundo conflicto esperando. Hágalo con abogado aunque la relación con la otra parte sea buena — sobre todo si es buena.

Su caso

Si esto le pasó a usted, conversémoslo antes de que decida.

Veintiocho años de ejercicio en Costa Rica. Reviso el expediente jurídico y el emocional antes de que usted firme, demande o ceda.

Escribirme por WhatsApp

Siga leyendo